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martes, 18 de septiembre de 2007

Intervenciones didácticas para alumnos con dificultades lecto- escritoras

Cualquiera de las dificultades de aprendizaje que puedan presentar nuestros alumnos, les supone un impedimento a la hora de acceder al curriculum. Cuando estas dificultades residen en el ámbito de la lecto-escritura las complicaciones son mayores, puesto que la lectura y la escritura son las principales herramientas de acceso al conocimiento. Tal es así porque la mayoría de las didácticas, ejercicios y métodos de evaluación que se emplean en las aulas no están pensadas para los alumnos con dificultades lectoras y escritoras y en la mayoría de ocasiones tales alumnos acaban perdiéndose o bloqueándose en algún momento de la clase.
Por eso desde Clavé queremos lanzar algunas orientaciones destinadas principalmente a profesores, pero también a padres, para obtener el máximo rendimiento del alumno mininazo al mismo tiempo la repercusión académica de las dificultades lecto- escritoras.
- Anotar, señalar, subrayar en cada lección o unidad didáctica (ya sea a través del libro u otros materiales) el contenido o materia imprescindible sobre el que queremos que estudie, liberándolo de aspectos secundarios que pueden llevarlo a perderse en su cometido.
- En momentos de recogida de información, indicarle que es lo más importante que debe copiar de la pizarra o cuales son las frases claves que ha de escribir de lo que dicta en ese momento el profesor, simplificando de esta manera la tarea y asegurándonos una recogida de información de las ideas principales. En la medida de la posible, seria conveniente proporcionarle esta información básica también por escrito, por si no llegara a tiempo de escribir por él mismo tal información.
- Adaptar las actividades y ejercicios de aprendizaje, eliminando aquellas que puedan resultarle inaccesibles y elaborando otro tipo de ejercicios que permitan trabajar de formas más simplificadas los objetivos planteados. Es importante no saturarle con excesivo trabajo.

- En aquellas tareas que pueda realizar al mismo nivel que el grupo clase, renombrar el enunciado de las preguntas o actividades de forma simplificada y directa, y comprobar posteriormente que lo ha comprendido.
- Introducir en la dinámica de clase, actividades de trabajo en pareja o pequeño grupo para que de esta forma él, y otros, se puedan beneficiar de la ayuda de algún compañero con mayores competencias.

- Proporcionarle más tiempo para que acabe las tareas de clase, preguntas de exámenes…

- Procurar actividades de aprendizaje y evaluación en las que no tenga que escribir en exceso, tal y como esquemas, gráficos, mapas conceptuales…
- Reducirles los deberes escolares con alto contenido de lectura y escritura.
- Evaluar en función de los objetivos individualizados marcados para el alumno, el progreso de éstos y el esfuerzo empleado en ellos.
- Realizar una evaluación con mayor peso en el lenguaje oral que no escrito.
- Realizar una evaluación continuada que no se límite únicamente a los momentos de exámenes escritos.
- Valorar su trabajo por el contenido, no por los errores de escritura.
- Evitar que tenga que leer en público si esto le incomoda, o bien, darle la oportunidad el día anterior el texto que tendrá que leer.
- Tener siempre un libro en proceso de lectura, escogido de acuerdo a sus intereses y capacidades lectoras.
- Procurar fichas individualizadas de comprensión lectora, vocabulario y ortografía para trabajar objetivos muy específicos.
- Tener en cuenta que escuchar y escribir al mismo tiempo puede suponerle cierta dificultad.
- Sentarle cerca del profesor y de chicos tranquilos y con buenos hábitos.
- Pedir que intervenga en público en aspectos que domine.

Esperamos que os haya sido de utilidad!