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jueves 21 de agosto de 2008

Cómo hablar y escuchar a nuestros hijos


A estas alturas de vacaciones, y con todavía casi un mes por delante de vacaciones, seguro que más de un padre o madre han podido observar algún problema en la comunicación con sus hijos relacionas con el hablar y escuchar. Recordamos que los niños no nacen sabiendo como expresar sus pensamientos y emociones, ni tampoco están preparados para escuhar y obedecer las instrucciones de sus padres, por eso es importante enseñarles a hablar y aprender nosotros a escucharles.
En este sentido es bueno recordar que los padres deben aprender a escuchar para que el niño hable con ellos, y escuchar no sólo quiere decir oir unas palabras, sino también saber interpretarlas y especialmente saber interpretar la conducta y el comporatamiento que muchos niños utilizan para expresar algo. A partir de esas conductas, hemos de redefinirlas y enseñarles a definir sentimientos. Sirva a modo de ejemplo un niño que esta haciendo una tarea escolar y de repente lanza el cuaderno al suelo; en ese momento es importante explica que lo que siente es "rabia" y que hay otras formas de canalixar la rabia. Una técnica para expresar las ayudar a definir los sentimientos es la del arbol de las emociones, donde dibujamos un tronco con la palabra rabia en el interior, y a continuación cinco o seis ramas donde el niño debe describir situaciones que provoquen rabia o si es más pequeño enganchar caras que expresen rabia.
Por otro lado, también hemos de tener tiempo para escuchar, y puesto que durante el cursos laboral es difícil ahora que teneís más tiempo es un buen momento para probarlo. Buscar un rato diario para hablar, prestarle la máxima atención (no vale leer el periódico mientras nuestro hijo nos habla) iniciar nosotros la conversación y no esperar que sea él quien se nos acerque (¡nosotros somos los adultos, no debemos olvidarlo!),saber mantener y ahondar en la conversación, ya que en ocasiones nuestros hijos nos lanzan el titular del tema o asunto que les preocupa, pero no tienen los recursos para explicarse, por eso nosotros debemos ser socráticos e ir preguntando para ayudarle.
Cuando hablemos con el niño debemos esteblecer siempre un contacto visual, hablar con voz sosegada y firme, utilizar un lenguaje sencillo y decir al niño lo que se piensa en cada momento.
Recomedamos pues que hableis estos días con vuestros hijos, y que dentro de esas conversaciones introduzcais el tema de la vuelta cole (cuando queden aproximadamente 15 días) y por tanto volver a instaurar rutinas, horarios...
Que acabeís de pasar buen verano!